


"Carla, siempre, siempre, la mujer sojuzgada, maltratada, vendida y comprada, sean cuales sean los motivos que cada una de los millones que existen en el mundo tengan, es la cara de la incivilización de una mal llamada civilización.
Zhang Haiying ha sabido dulcificar la piel con el pincel, expresar el desgarro con la espátula, no retratar las caras de la prohibición sino los cuerpos en venta y rodeándolas, siempre la represión.
Desoladora y lacerante exposición. Excelente motivo de reflexión."